miércoles, 9 de marzo de 2016

Los tacones y el espejo.

"Este incidente en particular ocurrió durante el 2008, cuando tenía 14 años. 
Ese día, regresé de la universidad luego del anochecer, cuando mi hermana y mi madre ya se habían retirado a dormir luego de un día bastante largo. No tenía mucho qué hacer esa noche, así que decidí hacer lo mismo.
Por alguna razón, no tenía sueño, así que intenté hacer varias cosas para cansarme. Leí cosas en internet, vi televisión y escuché música; pero nada de ello me ayudó a conciliar el sueño. Estaba despierto y sin muchas esperanzas de caer rendido en un buen rato.
Poco después de medianoche, escuché unos tacones caminando por el pasillo de la planta alta. Aquí quiero explicar que mi hermana, que es mucho más chica que yo, estaba en esa edad en que usaba toda clase de accesorios y ropa de mamá para "desfilar" por el pasillo superior como si fuera una pasarela.
Había un espejo en el rellano de la escalera, el cual me permitía ver un poco del pasillo superior. No vi a mi hermana pasar por el reflejo, pero sí seguía escuchando los taconazos en el piso de madera. Le susurré que se detuviera, pero me ignoró y siguió yendo de lado a lado.

Me acerqué a la escalera y la llamé de nuevo, cuidando de no hacer demasiado ruido para no despertar a mamá. Escuché los tacones acercándose al extremo superior de la escalera, así que volteé y fue en ese momento que pude ver el reflejo de una cabeza llena de cabello negro por encima del pasamanos sobre el cubo de la escalera.
Me sobresalté, porque mi  hermana era rubia y hasta donde sé, no tenía ninguna peluca negra. Intenté convencerme de que así era, porque de lo contrario, ¿qué demonios estaba arriba? 
Lo que fuese esa cosa, seguía caminando por el pasillo. Le grité que se callara de una maldita vez, me levanté del sillón y decidí ir a ponerle fin de una vez por todas. Al llegar al pasillo, no encontré más que la puerta de la habitación de mi hermana entreabierta; y ningún rastro de que alguien hubiese estado caminando por la alfombra.
Mi hermana dormía profundamente, al igual que mi madre. No quise saltar tan rápido a la conclusión de que algo iba mal, así que pensé en ir a ver qué hacía mi madre y si se trataba de una broma para hacerme ir a la cama. De camino a la habitación de mamá, escuché los tacones de nuevo; pero esta vez como si alguien bajara corriendo la escalera.
Alguien invisible.
Había un maldito fantasma en mi casa. 
Eso me aterrorizó, y desperté a mamá gritándole lo que había pasado. Pensé que me regañaría, pero se limitó a mirarme fijamente y decir algo que me heló la sangre.
Al parecer, lo mismo le había pasado unas semanas antes cuando se encontraba sola en la casa."

martes, 8 de marzo de 2016

Horrores Cefalópodos.


La idea de un depredador submarino no solo incluye a cocodrilos, tiburones, pirañas y barracudas; si no que en muchas ocasiones conjura gigantescos cefalópodos emergiendo de las profundidades para enroscar sus tentáculos en torno a una víctima y arrastrarla a una tumba acuática.
La ciencia oficialmente reconoce a tres calamares más grandes que un humano adulto: El calamar colosal, con un cuerpo principal de más de tres metros de largo; el Galiteuthis Phyllura, con un máximo de hasta 2.75 metros; y el calamar gigante, con un cuerpo de dos metros y medio. Estas especies habitan en aguas profundas de regiones relativamente inhabitadas como el Mar de Ross en la Antártida o el océano alrededor de la península de Kamchatka, en Siberia.
Otra especie que de hecho representa un riesgo para el ser humano, es el calamar de Humboldt; que mide metro y medio de largo y es conocido como "El Diablo Rojo" entre los pescadores de la península de Baja California.
En términos de pulpos, la especie más grande es el pulpo gigante del Pacífico; el cual habita una amplia región que abarca la costa occidental de América del Norte y las aguas de Corea, Rusia y el Norte de Japón. Puede nadar hasta a dos kilómetros de profundidad y pesa hasta 71 kilogramos.
Como sabemos, la mayor cantidad (si no es que todas) las especies de cefalópodos habitan en agua salada; pero de vez en cuando emergen extraños reportes de pescadores y nadadores en lagos y ríos sobre encuentros con monstruosos pulpos y calamares que pueden alcanzar incluso dimensiones comparables a las de un caballo.

El pulpo de Oklahoma.
El primero de estos monstruos lacustres es el conocido como "El pulpo de Oklahoma", el cual habita los lagos Thunderbird, Oolagah y Tenkiller, donde hay amplias cifras de nadadores ahogados cada año. 
La leyenda del pulpo de Oklahoma lo describe como un monstruoso cefalópodo de color rojizo oscuro, y del tamaño de un caballo. Algunos criptozoólogos defienden la existencia de este ser basándose en que algunos invertebrados marinos tienen la capacidad de adaptarse a vivir en ambientes de agua dulce, como por ejemplo medusas y cangrejos, así como algunas especies de tiburón. Por ello, no resultaría descabellado creer que un pulpo lograse sobrevivir en ambientes cerrados de agua dulce; en especial una especie introducida en lagos recientemente formados como el Thunderbird.

Octo-squatch, el Hombre Pulpo de Vizcaya.
En el verano de 1961, Arquímedes Sánchez, un conductor de tráiler; se encontraba conduciendo en los caminos montañosos del país Vasco cuando tuvo un encuentro con una criatura salida de las más febriles pesadillas de H.P. Lovecraft.
Sánchez se encontraba cerca de Puerto de Barazar cuando sus luces iluminaron algo en el camino, obligándolo a frenar ante la imagen de un ser que, al igual que Cthulhu; desafiaba las normas de la comprensión humana. Un monstruoso pulpo 'peludo' de 1.20 de alto, ojos redondos y brillantes, y con extraños tentáculos cubiertos de gruesa lana marrón. El conductor y su copiloto permanecieron observado al monstruo por varios minutos, hasta que Sánchez decidió acelerar y arrollar al ser.
Cerca de la media noche, la criatura finalmente salió del camino y desapareció tras un grupo de arbustos.

M'de Wakan, el Monstruo de Devil Lake.
La palabra "M'de Wakan" significa "Misterio" o "Espíritu Maligno" en el lenguaje de los Sioux, y es usado para referirse a un ser acuático misterioso que reside en Devil Lake, al norte de lo que hoy es Lincoln City, Oregon. Se dice que este extraño monstruo similar a un pulpo es responsable de varias muertes a lo largo de los años.
Devil Lake es un cuerpo de aguas salobres, oscuras y profundas que fue creado a raíz del deshielo de los glaciares nortamericanos durante el fin de la edad de hielo. Además de M'de Wakan, los indios Nakota también sugieren que en sus profundidades se encuentra un terrible carnívoro similar al plesiosaurio.
La leyenda más vieja respecto al M'de Wakan se origina en torno al hijo de un jefe nativo que armó un grupo de jóvenes guerreros con el fin de ir de cacería durante la noche. Se encontraban cruzando Devil Lake cuando su canoa de guerra comenzó a estremecerse y un montón de tentáculos emergió de las aguas, volteando el vehículo y jalando a los hombres aterrados bajo las aguas saladas del lago. Los indios que vivían cerca de la costa presenciaron el atroz accidente, y se dice que cada año en esa fecha, realizan un festival en el cual sacrifican animales como ofrenda al terror que vive bajo las aguas.
Cuando los primeros misioneros cristianos arribaron a las costas de Devil Lake, los Nakota les advirtieron que en el lago vivía el Unktizina, hijo del espíritu maligno Unk y la bestia reptiliana Unkcegi; el cual tenía el poder de traer consigo sequías y fuertes hambrunas.
El 4 de marzo de 1950, Marybell Allum, hija del sheriff local; descubrió un cadáver que había sido arrastrado a la orilla de una playa al oeste de Devil Lake. El cuerpo, que los pobladores llamaron "Viejo Peludo", pesaba casi media tonelada, medía 7 metros de largo y tenía un cuerpo "como de vaca" y nueve largas "colas".

sábado, 5 de marzo de 2016

La misteriosa casa Winchester.

La Misteriosa Casa Winchester es el nombre que se le otorga a  una gigantesca mansión en la localidad de San José, California; la cual fue construida por Sarah Winchester a raíz de la muerte de su esposo, el magnate William Wirt Winchester.
La casa, de estilo victoriano, es uno de los sitios turísticos más famosos de California; y llama la atención no solo por ser construida sin planos, si no por el hecho de que Sarah Winchester creía que la mansión se hallaba encantadap or los espíritus de todos aquellos muertos por un rifle Winchester. 
En la actualidad, está designada como un monumento histórico del estado de California y tiene un lugar en el Registro Nacional de Lugares Históricos de los Estados Unidos.

Sarah Winchester.
Sarah Winchester (1840-1922)
Nacida en 1840 bajo el nombre de Sarah Lockwood Pardee, la futura constructora de la mansión se casó el 30 de septiembre de 1862 con William Wirt Winchester, único hijo de Oliver Winchester; fundador de la Winchester Repeating Arms Company y desarrollador del rifle del mismo nombre.
La pareja solo tuvo una hija, la cual murió a unas cuantas semanas de haber nacido gracias a una enfermedad infecciosa. Sarah enviudó en marzo de 1881, cuando Wlliam murió de tuberculosis; legándole el cincuenta por ciento de propiedad en la compañía Winchester y un estipendio diario de mil dólares.
Sarah llegó a creer que su familia estaba maldita, por lo que buscó la ayuda de espiritistas para determinar qué podía hacer al respecto. Entre estos se hallaba un médium de Boston, Adam Coons; el cual le hizo saber que la familia Winchester cargaba con una maldición impuesta por los espíritus de todos aquellos que murieron gracias al rifle Winchester; y que debía mudarse al oeste para construir una casa para ella y los espíritus.

La construcción de la casa.
En 1884, Sarah compró una granja de ocho habitaciones en lo que más tarde sería conocido como San José. No tardó más que un par de días para que usara su fortuna en la titánica tarea de construir más habitaciones, una labor que continuó veinticuatro horas al día, siete días a la semana y 365 días al año por los siguientes 38 años.
Sarah quedó encerrada en una alcoba durante el terremoto de San Francisco en 1906. Al ser rescatada por un equipo de albañiles, les ordenó que dejaran de trabajar en la parte delantera de la casa, pues ahora extendería la casa con otras habitaciones más. Según la leyenda, Sarah estaba convencida de que la fachada de la casa le molestaba a los espíritus, y por ello habían conjurado el terremoto.
Debido a que no existían planos arquitectónicos o siquiera un plan de trabajo, la casa continuó creciendo al grado de que los empleados domésticos requerían un mapa para llegar a ciertas habitaciones. Hay varias curiosidades estructurales, como puertas selladas, escaleras que conducen a ningún lugar y ventanas que dan a habitaciones interiores; y se dice que esto fue gracias a que Sarah Winchester buscaba confundir a los espíritus que la "acechaban" constantemente.
 De acuerdo con los propietarios posteriores de la casa, Sarah se encontraba fascinada por el número 13 y buscaba que ciertas cosas de la casa presentaran esa cantidad (hay 13 baños en la casa, múltiples habitaciones de trece ventanas, todos los candelabros tienen ese número de velas, etc). La construcción de la casa nunca se detuvo, al menos hasta que la propia Sarah falleció el 5 de septiembre de 1922.

La casa hoy.
Habitación de Sarah Winchester.
Al morir Sarah, todas sus posesiones quedaron a cargo de su sobrina y secretaria personal. La sobrina tomó todo lo que quería y vendió el resto en una subasta. Se dice que seis camiones trabajaron por ocho horas al día durante seis semanas para sacar todos los muebles de la casa, aunque esta leyenda parece no tener fundamento alguno.
Ya que Sarah Winchester no mencionaba la mansión en su testamento y los valuadores consideraron que la casa no valía nada debido al daño estructural durante el terremoto de 1906, el diseño incompleto y lo poco práctica que era; decidieron venderla por 135,000 dólares a un inversionista local, el cual a su vez la rentó por diez años a John y Mayme Brown.
La supuesta presencia de entidades sobrenaturales ha sido reportada desde la época en que Sarah Winchester estaba viva. De hecho, la mujer decía que podía invocarlos al tocar una campana a la media noche, ahuyentándolos con otra campanada a las dos de la mañana.
Se habla de que se puede escuchar la música de un órgano en la Sala Azul, donde Sarah falleció en 1922, la aparición de una pareja en uno de los dormitorios, puntos fríos en la habitación de Sarah e incluso ella misma aparece en ciertos puntos de la casa.
Pero el más raro de todos estos fenómenos relacionados a la dueña de la casa, es el olor a sopa de pollo proveniente de una cocina que no ha sido utilizada desde 1920.
Psíquicos que han pasado la noche en la mansión han experimentado sonidos de pisadas, música de piano, puntos fríos y avistamientos de bolas rojas de luz que explotan en el aire. Personal de los tours a la mansión han visto apariciones, escuchado susurros y tenido problemas con alarmas de seguridad en varios puntos de la casa más allá del acceso al público.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Fantasmas del desierto.

Soy soldado del ejército de Estados Unidos.
En el 2013, me enviaron a la provincia de Parwan, en Afganistán para trabajar como guardia de seguridad en una base. Mi trabajo consistía en conducir alrededor de la base en un Humvee, responder si alguien nos disparaba, identificar amenazas potenciales y estar en alerta por si algún grupo de insurgentes venía a atacarnos.
Esto que contaré ocurrió unas cuantas noches después de que fuimos atacados por un pequeño ejército del talibán. No entraré en detalles sobre la batalla en sí, solo diré que hubo un total de 700 bajas confirmadas del ejército invasor y 3 nuestras.
Unas noches después, comenzaron a pasar cosas raras aproximadamente a la hora en que tuvo lugar el ataque. Nuestros sensores de movimiento, lásers a nivel piso y otros detectores de la base comenzaron a registrar errores y a lanzar alertas constantes de que algo estaba dentro del perímetro interior de la base.
A la tercera o cuarta noche, decidimos tomar turnos para escudriñar la reja exterior con gafas de visión nocturna. Vi a siete hombres del otro lado de la reja exterior, musulmanes. Lo que me sorprendió fue que parecían estar ahí de pie, mirando fijamente en nuestra dirección, como si supieran que estábamos ahí. 
Estaba oscuro como boca de lobo, así que no había forma alguna de que supieran que estábamos ahí. Un compañero corrió a alertar al comandante de la base mientras que nosotros, al ver que se encontraban en el área designada en que podíamos usar fuerza letal; abrimos fuego.
Quise confirmar que les dimos, así que cambié a una cámara térmica y... vi que no había nada ahí.
Les vaciamos una ronda de artillería, y aún así, nada.
No había cráteres, humo, cuerpos o incluso piedras que pudiéramos confundirlas con personas. Nada más que una milla de arena. Observé a todos lados con la cámara, preguntándome qué había pasado o si era producto de una alucinación... pero entonces un compañero más los vio.
A una milla de donde estábamos. 
Las siluetas azules de siete hombres de pie en la arena.
Los mismos que ví. Casi me orino de la impresión, porque no podía explicarme como habían corrido más rápido que las balas. Cambié a visión nocturna y encontré que no eran siete... solo había un hombre de pie, mirándome fijamente.
Mi compañero empezó a gritar que eran fantasmas, que debíamos largarnos de ahí. Yo me paralicé, porque parecía que este cabrón fantasmal comenzó a correr directamente hacia a mí. Grité, y mi compañero le vació una ronda de 300 balas a esa cosa.
El comandante llegó finalmente, furioso porque estábamos gastando munición a lo imbécil.
Nos veíamos realmente perturbados, así que explicamos todo lo que pasó. El comandante se partió de risa y nos dijo "así que han visto esa porquería". Intercambiamos miradas confundidas y nos puso al tanto de lo que ocurría ahí.
Resulta que hay más de dos mil bajas confirmadas en esa zona, todas de insurgentes y talibanes, pero nos dijo que evitaban mencionarlo para evitar que bajara la moral entre los soldados de la base; y que el maldito lugar está más embrujado que Amityville.

Así que, solo puedo asegurarles algo. 
Jamás vayan a Afganistán. El lugar está muy embrujado. En dos tours de combate he visto toda clase de mierda inexplicable.

martes, 16 de febrero de 2016

Los vigilantes oscuros.

En las montañas de Santa Lucia, California, existe la leyenda de un grupo de seres misteriosos conocidos como "Los Vigilantes Oscuros".
Quienes los han visto, los describen como fantasmas gigantescos de color negro, que se alzan en los bordes de los acantilados y montañas de la sierra al atardecer. Al parecer se quedan observando el horizonte de las montañas como si buscaran algo, para desaparecer al cabo de unos segundos tras ser vistos.
Nadie sabe quienes o qué puedan ser, de donde vienen o porqué están ahí. Y mucho menos se sabe qué pueden estar buscando. Los indios Chumash hablaban de ellos en leyendas, y hay pinturas rupestres en cavernas de las montañas que muestran imágenes de los seres. Incluso el legendario autor John Stembeck los menciona en su historia corta, "Flight":

"Pepe miró a la cima del risco más cercano. Vio una forma oscura recortada contra el cielo, un hombre de pie sobre una roca; y desvió la mirada para tratar de no verse entrometido. Un momento después, al voltear de nuevo, la figura ya se había ido".

En 1937, el poeta Robinson Jeffers los menciona en su poema "Qué clase de consejos me das" como "formas que parecen humanas pero que ciertamente no lo son". 
En la década de los sesenta, un habitante de la península de Monterey los vio mientras escalaba las montañas. Tuvo el tiempo necesario para estudiarlo y darse cuenta de que la figura parecía estar escudriñando las montañas. 
Otros avistamientos recientes los describen usando una capa y sombrero oscuro, similar a las descripciones del Sombrerero y otras gentes de sombras.

"Una mañana, me encontraba conduciendo por el camino que va de San Juan a Hollister, cuando vio una figura grande y negra de pie al borde de las montañas, lo cual es muy raro, pues nunca había visto a nadie atravesando las rejas de alambre de púas en todo el tiempo que llevo cruzando ese camino.
Conduje despacio, intrigado. La figura parecía estar mirando a la distancia, hacia los valles y montañas como el Pico Fremont. Llevaba una especie de capa muy amplia con hombros anchos, y por la 'joroba' en su espalda pensé que se trataba de un cóndor; pero en realidad medía más de tres metros, mucho más grande que cualquier ave. La sombra o persona no se dio cuenta de que estaba ahí, y desapareció cuando el auto se acercó lo suficiente como para tener una imagen clara de ella."
-Anónimo, 2010.
Las montañas de Santa Lucía.
"He visto una figura de más de dos metros en una de las montañas cerca de Bernal durante las épocas de invierno. Siempre la veo cuando es luna llena y el cielo está claro, y no me da miedo, porque al trabajar como ingeniero para una compañía encargada de monitorear sismos en las región he escuchado de compañeros que pasan por cosas más raras. En una ocasión, un colega me llama para decir que ha visto al 'Jeeper Creepers', que tiró todas sus cosas y corrió de vuelta a su camión .
Así que como no quiso volver, me vi obligado a caminar a la montaña para terminar su trabajo. Entonces vi a esa cosa. Alto, enteramente negro y perfectamente visible aún contra el cielo nocturno. Tomé mi cuchillo de bolsillo y me acerqué, decidido a confrontarlo, pero se movió demasiado rápido y desapareció de mi vista en segundos. Solo puedo decir que no vi su rostro, pero vestía con una túnica como la de la Muerte."
-Anónimo, 2014.

Bienes raíces.

Cuando estaba en tercer año, vivía en una casa que me aterrorizaba al anochecer.
En una ocasión, tuvimos visitas y me vi obligado a dormir en una catre que teníamos en una pequeña alacena bajo las escaleras. A la hora de dormir, mamá bajó a decirme buenas noches, arroparme y apagar las luces.
No tardé mucho en quedarme dormido. 
Desperté a eso de las doce de la noche en el baño, y por alguna razón mis manos y el lavabo estaban cubiertos de sangre. Comencé a alocarme y entonces sentí que mi labio superior dolía muchísimo. Me acerqué al espejo y al revisarme, encontré una herida en la parte superior de mi boca, justo entre los dientes delanteros y los labios.
Pensé que debí haber caminado dormido y me lastimé al caer o algo así. No le tomé importancia. Lavé toda la sangre de mis brazos y regresé a la cama.
Al día siguiente, mi labio estaba hinchado al doble de tamaño; y hasta la fecha no sé qué fue lo que pudo haber pasado.
Poco después de eso empecé a temerle más a esa casa por alguna razón que no entendía del todo. Cada noche tenía ataques de ansiedad y debía cerrar mis ventanas y persianas antes de dormir. Me despertaba siempre a las doce de la noche y veía con horror que sin importar como las cerrara, tanto mi ventana como las persianas y el mosquitero de fuera habían sido abiertos.
En una ocasión poco antes de Halloween, permanecí fingiendo que dormía para tratar de descubrir si eran mis padres fastidiándome o alguien del vecindario que buscaba asustarme o algo peor. No creo olvidar lo que vi.
Había algo rojo y grande fuera de la ventana... en un segundo piso. No podía ser, ¿cómo era que algo flotara así como si nada y abriera mi ventana? 
Sobra decir que no pegué el ojo en toda la noche.

Las cosas siguieron pasando, y recuerdo una en particular de cuando tenía trece.
Estaba viendo TV una noche en el sótano, pues teníamos una pequeña sala ahí. Estaba sentado en una mecedora frente al aparato, y de pronto sentí que alguien o algo estaba acomodando la silla. Pensé que era mi hermana intentando asustarme... luego escuché que el teléfono de pared detrás de mí se caía sobre una mesa. Volteé y vi un brazo gris con dedos muy largos saliendo de la pared y acomodando el teléfono de nuevo.
Grité como niña y salí corriendo de ahí. Hasta la fecha me da miedo ir a ese sótano.

Pero bueno...
¿Todo eso? Digamos que finalmente me cansé y con el tiempo me mudé a mi propio departamento luego de cumplir dieciocho. 
Hace dos meses, fui a visitar a mis padres y les conté todas esas cosas raras. Intercambiaron miradas incómodas, y hablaron seriamente conmigo.
Fue así como me enteré de que la hija del dueño anterior de la casa practicaba.magia negra.
Y solía hacer rituales con sacrificio de animales en la habitación donde yo dormía.

domingo, 14 de febrero de 2016

El enigma del Triángulo Bridgewater.

La ubicación aproximada del triángulo Bridgewater.
En el libro Mysterious America, escrito por el investigador paranormal y criptozoólogo Loren Coleman, se describe la existencia de un área al sur del estado de Massachusetts conocida como "El Triángulo Clearwater".
Se localiza a 15 kilómetros al sur de Boston, y es un área triangular de cerca de 70 kilómetros entre las ciudades de Abington, Freetown y Rehoboth; las cuales forman sus ángulos. La ciudad llamada Bridgewater se encuentra justo al centro del triángulo, y el área abarca otras seis ciudades: Raynham, Taunton, Brockton, Mansfield, Norton y Easton.
Llama la atención porque en él hay una inusual concentración de reportes sobrenaturales que van desde fantasmas hasta avistamientos de críptidos, encuentros con alienígenas, desapariciones inexplicables y mutilaciones de ganado.
Quienes se adentran a los bosques y lagos para acampar, cazar o pescar, reportan una sensación constante de ser observados por una presencia invisible; y cabe destacar que los nativos americanos que originalmente poblaban la zona la consideraban embrujada o sagrada, e incluso se referían al pantano Hockomock como un "sitio de espíritus malvados", donde hasta la fecha yace un cementerio antiguo.

El pantano Hockomock.
Es un área agreste de casi cinco mil acres ubicada en la porción occidental del Triángulo, y es donde se concentra la mayoría de actividad paranormal. La tribu Wampanoag de la nación Algonquin consideraba el pantano como un sitio de "espíritus malvados", evitándolo a la hora de cazar. En una isla conocida como Grassy Island, un grupo de arquéologos descubrió un cementerio nativo que de acuerdo a muestras de carbono 14 data de hace 8,000 años. Se dice que al abrir las tumbas, el lodo en el interior de estas comenzó a burbujear y las fotografías tomadas en la excavación salieron veladas.

La rocas de Bridgewater.
Perfil de "Profile Rock".
Localizada en la ciudad de Freetown, Profile Rock tiene grabada la efigie de un nativo americano que mira hacia el horizonte. Esta roca era considerada sagrada por los Wampanoag, y las leyendas locales aseguran que en ciertas noches aparecen guerreros fantasmales de la tribu Wampanoag danzando cerca de ella.
En medio del pantano Hockomock, a un costado de la ruta 44 en Rehoboth, existe una formación nombrada en honor del Jefe Anawan, y donde éste se rindió ante los colonizadores al final de la Guerra del Rey Philip. La leyenda reza que los espíritus de los guerreros de Anawan embrujan el área, lanzando fuego espectral y danzando en noches de luna llena.
Cerca del cementerio de Grassy Island, se alza la roca Dighton, la cual tiene inscripciones misteriosas que de acuerdo a algunos arquéologos coinciden con  escrituras desarrolladas por nativos americanos, vikingos e inclusive los fenicios; pero que jamás han sido identificados a la perfección.

Las luces de Bridgewater.
Representación de las luces vistas en 1994.
Los primeros reportes de actividad paranormal en el Triángulo datan de 1760, cuando el 10 de mayo de ese año, una "esfera de fuego" fue vista por cientas de personas flotando sobre Nueva Inglaterra y emitiendo una luz cegadora. Se dice que la luz fue vista entre las ciudades de Bridgewater y Roxbury.
Los reportes de extrañas luces en el cielo y objetos voladores no identificados siguieron reportándose por siglos. Por ejemplo, en Halloween de 1908 los periódicos locales publicaron noticias sobre "luces" flotando sobre el triángulo. En 1970, se dice que dos OVNIs aterrizaron en la ruta 44 cerca de Taunton. Veinticuatro años más tarde, un oficial de policía de Bridgewater reportó haber visto una nave triangular con luces rojas y blancas.
Pero es la ciudad de Raynham la cual frecuentemente experimenta reportes de bolas de luz que flotan a centímetros del suelo en el galgódromo local.

Los helicópteros negros.
Fotografía tomada en una de las poblaciones de Bridgewater.
El fenómeno más frecuente es el de misteriosos helicópteros negros que sobrevuelan el área de vez en cuando. Estas naves desafían las tácticas militares, pues vuelan apenas rozando las copas de los árboles (cuando la fuerza aérea estadounidense especifica que los vuelos para ejercicios militares deben conducirse a una altura mínima de 150 metros), y que deben evitar zonas residenciales; cosa que los helicópteros misteriosos de Bridgewater hacen constantemente.

Las bestias misteriosas del pantano Hockomock.
Diario de Abington hablando sobre el perro negro.
Además de los OVNIs, el triángulo también parece atraer a toda clase de críptidos y bestias misteriosas que se reúnen en las zonas más profundas del pantano Hockomock. 
En 1970, la policía de Massachusetts se vio envuelta en una cacería luego de que fueran inundados por reportes de encuentros con un monstruo gigante y peludo de más de dos metros, que dejaba profundas huellas en el lodo. Oficialmente, se trataba de un oso pardo que jamás fue capturado.
Ocho años después, el investigador Joseph M. DeAndrader observó otra criatura similar adentrándose en la espesura del pantano Hockomock; y no solo se habla de homínidos como Pie Grande, si no que en 1971, varias personas de las ciudades del Triángulo pudieron observar gigantescas aves negras con envergaduras de más de tres metros volando cerca de Bird Hill en el pantano. En 1984, un cazador observó a dos de estas aves luchando en el aire.
Otra bestia famosa es un perro negro con ojos rojos que fue visto matando a dos ponies. El testigo, dueño de los equinos, dijo que la bestia era tan grande como los ponies y los mató arrancándoles las gargantas.
Otros animales reportados incluyen panteras negras, tortugas grandes como automóviles y serpientes constrictoras tan gruesas como troncos de árboles.

Los espíritus del pantano.
Además de los fantasmas de guerreros nativos americanos, hay infinidad de historias de fantasmas que tienen lugar en el pantano Hockomock. 
Entre estos se encuentran "El Viajero Pelirrojo", un fantasma de aspecto desgarbado, que viste una camisa a cuadros y tiene barba y cabello desaliñados, y se dice que este espíritu aterroriza a los conductores en un tramo de cinco kilómetros sobre la ruta 44; una mano fantasmal que apareció en la ventana de una casa en la ciudad de Fall River y se atribuye a una espiritista que dijo que al morir, probaría la existencia del otro mundo; un camionero espectral que cruza el estrecho camino Copicut, sonando su bocina y persiguiendo a los motoristas que transitan por ahí; un fantasma pútrido que emerge del pantano y cruza la ruta 138; un pequeño fantasma que es visto estudiando por las noches en una escuela de la ciudad de Middleboro, entre otros.
Es la ciudad costera de Hull, la que reporta monstruosas serpientes marinas en su bahía, carretas espectrales, mujeres vestidas de blanco y otras almas que corren por las calles al anochecer, lamentándose. De manera sorprendente, incluso el Boston Globe ha dedicado extensos artículos a manera de crónica sobre estos espíritus.