martes, 25 de febrero de 2014

El encuentro.

Esta historia es la transcripción de un post en /x/, en el cual un usuario narraba un posible encuentro con un "Fleshgait"; una criatura sobrenatural también conocida como Skinwalker.

"Tuve una experiencia extraña ayer, y creí que era buena idea compartirla.

Eran las 4 de la mañana y acababa de terminar ese hilo de conversación sobre los Fleshgait de ayer; cuando decidí que era hora de salir al patio a fumar un tabaco. Usualmente manejo bien esas cosas, pero algunas historias en ese hilo me llegaron, parcialmente porque hubo algunos encuentros que supuestamente pasaron en Pennsylvania (vivo en Maryland). No fue en mi estado, pero aún así muy cerca como para sentirme cómodo.

Para que entiendan la historia, detrás de mi casa hay como 15 yardas de bosques, y tras esos bosques hay departamentos. A la derecha de mi casa hay un gran claro con un poco de bambú al final. Todo esto está más oscuro que nada, por cierto. También hay una mujer en el primer pisod e los apartamentos que creo que me ve fumar a veces. Su departamento está en una colina, así que puede vr con facilidad mi casa y los alrededores. Esto será importante después.

Así que, salí por la puerta corrediza que da de mi habitación al patio trasero, y las cosas se pusieron locas. Cuando salí, comencé a escuchar maullidos que venían desde el bambú. Tengo un gato, así que una parte de mí quería investigar. Sonaba como si fuera una cría y estuviera malherida, pero obviamente dije "qué se joda", porque eran las cuatro de la mañana. El gato siguió haciendo el mismo ruido una y otra vez, en lo que parecían intervalos perfectos de 5 segundos. Eventualmente comencé a ignorarlo.

Encendí mi cigarro e instantáneamente sentí que me estaban viendo. Luego de tener esa sensación, empecé a escuchar pisadas que venían desde el bambú. Sonaba muy grande para ser un gato o algo así, pero muy pequeño para ser un humano; pero de todos modos no estaba seguro. No necesito decir que las historias de los Fleshgaits de Pennsylvania me habían asustado, y no podía ver una mierda; así que decidí correr al interior rápidamente y tomar mis gafas. Mientras estaba dentro, m edi cuenta que la oscuridad podía facilitar que algo saliera de los árboles y me agarrara, así que encendí la luz exterior del porche.

Aquí fue cuando de verdad empecé a decir 'nope'. Luego de que salí otra vez con la luz encendida, me di cuenta de que la mujer del departamento también encendió la luz de su porche (tiene una puerta corrediza de vidrio que da hacia mi casa). Al principio no pensé que hubiera algo raro, porque enciende su luz de vez en cuando cada que estoy ahí afuera. Siempre he asumido que es metiche y que intenta asegurarse que no esté drogándome o algo así.

Así que seguí fumando, todavía con la sensación de ser observado; pero la luz añadida y mis lentes me dieron la seguridad suficiente para terminar mi palito de cáncer. Empecé a pensar más sobre la señora con la luz prendida, y me di cuenta de que era muy raro que mirara haca los bosques a eso de las 4 de la mañana. Digo, literalmente prendió su luz 2 segundos después de que yo encendí la mía. Como si estuviera dando señales o algo. Fumé un poco más y creí escuchar otra vez las pisadas, pero esta vez más cerca; casi como estuvieran en el borde de mi valla; donde la luz del porche no alumbraba bien. Tan pronto como me di cuenta de esto, la mujer apagó su luz. La encendió de nuevo. La apagó y encendió otra vez. Continuó con este ciclo por 30 segundos hasta qu eeventualmente apagó todas las luces de su departamento.

Pensé sobre este extraño patrón por un segundo, pues jamás había hecho eso antes. En otras ocasiones, si encendía su luz; la dejaba prendida hasta que me metía a casa. Y nunca había hecho eso de apagar, encender, apagar, encender, apagar. Comencé a conectar estas cosas en mi cabeza, y recordé esa leyenda urbana donde una mujer lleva a un asesino en el asiento trasero sin saber, y un camionero 'pendejo' tras ella suena y suena su cláxon; siempre echándole las luces altas para advertirle a la mujer del peligro.

Esto me hizo aterrarme cuando me di cuenta de lo similar que era. ¿Era que esta metiche de edad media encendía su luz una y otra vez para alertarme de algo que no había visto? Tengo una valla como de 1.80 metros de alto que rodea mi jardín. Algo podía haber estado esperando en la oscuridad del otro lado, donde solo ella podía verlo por estar sobre una colina. También me asustó el recordar el maullido del gato. Una de esas cosas puede haber sabido que tenía un gato, e intentó imitarlo para atraerme. Tan pronto como uní estos puntos, cagué ladrillos y me metí corriendo. La mujer no volvió a encender su luz de nuevo. No volví a dormir hasta que dieron las 6 y el salió el sol."

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