jueves, 18 de junio de 2015

Raptores.

Hace sesenta y cinco millones de años ocurrió uno de los eventos cataclísmicos más grandes en la historia de la tierra: la extinción de los dinosaurios. 
Aunque toda la evidencia científica apunta a que los dinosaurios desaparecieron totalmente, y que no hay presencia de ellos en el registro fósil después de la frontera entre el Cretácico y el Terciario; en sitios recónditos de África, Australia y Sudamérica se han dado historias de encuentros entre personas y gigantescos reptiles que concuerdan con la descripción fe dinosaurios como el Tyrannosaurus Rex, el Triceratops o el Apatosaurus.
Y si bien estos sitios resultan ocultos o alejados de la civilización; en el sitio "Frontiers of Zoology" aparecen dos relatos de individuos que parecen haberse topado cara a cara con bestias que podrían describirse como Velociraptores o Deinonychus; en zonas rurales de Norteamérica.

Historia 1:
"Esto nos pasó a mi abuelo y a mí en un viaje de cacería en julio del 2008. No veo seguido a mi abuelo, así que siempre que tengo la oportunidad voy de viaje con él. El abuelo es una persona habituada al campo, por eso disfruta cazar, pescar y generalmente estar en la naturaleza.
El abuelo y yo estábamos en los bosques cuando eran las 3 o 3 y media del viernes 25 de julio. Yo tenía 18 en ese entonces. Estábamos en los terrenos del abuelo en Georgia; es un lugar típico de los bosques y planicies del estado. Nos encontrábamos caminando por un pequeño camino rocoso hacia un sitio donde habitualmente pastaban los venados; y de manera normal, nos encontrábamos rodeados por toda clase de ruidos. Ignorábamos la mayoría de ellos, tratando de permanecer lo más quietos posibles para no asustar a cualquier presa potencial.
De pronto, escuchamos un ruido que jamás habíamos experimentado antes. El abuelo me miró, me dijo que guardara silencio y estuviera atento. Hubo mucho movimiento entre los arbustos y más ruidos parecidos. No podría explicar el ruido, pero sí puedo describir lo que pasó a continuación.
Esperamos atentos, y algo salió lentamente de entre los arbustos; parándose en el camino a una distancia de 150 yardas de nosotros. Abrí los ojos, no por miedo; si no por el asombro que sentí. No me moví. Y tan raro como suene, esta cosa se veía como un Velociraptor de las películas de Jurassic Park.
Me paralicé, porque sabía que esas cosas habían vivido hace millones de años. Tenía una cola larga y tiesa, caminaba en dos patas y brazos cortos. Parecía un gran lagarto con grandes garras en ambos pies y unas más pequeñas en los brazos. Como se veía capaz de correr demasiado rápido, decidimos no movernos y seguir observando en silencio. 
Alzó la cabeza y olfateó el aire. Diría que medía cerca de metro y medio de alto hasta los hombros. Luego de oler el aire, hizo más ruido y salió corriendo hacia los arbustos. El abuelo y yo esperamos hasta sentirnos a salvo; después corrimos de vuelta a su camioneta y regresamos a casa. De camino, hablamos sobre lo que habíamos visto y decidimos jamás contarle a la abuela; porque creería que estábamos locos.
No creo en cosas como aliens, monstruos, fantasmas y lo paranormal. Pero desde ese entonces, creo en criaturas que la ciencia no conoce. Esa es mi historia. Tan raro como suena.
Y sé lo que vi."

Historia 2:
"A finales de junio del 2005, viajaba por la autopista 169 desde mi hogar en Kansas del este hacia Tulsa, Oklahoma para asistir a un partido de baseball juvenil en que jugaba el equipo de mi hijo. Mi esposa se había adelantado el día anterior, así que me tocó viajar solo. 
Ya era tarde, poco antes del atardecer en un día cálido y soleado, cuando me encontraba en uno de los suburbios al norte de Tulsa.
De repente, una extraña criatura salió del camino y se paró a unos metros de mi camioneta pickup. Pude verlo claramente (por las condiciones soleadas y lo cerca que estaba el animal) y lo describiré como un pequeño dinosaurio salido de una película de Hollywood. Quizás un Velociraptor de Jurassic Park o algo similar; porque corría sobre dos grandes patas traseras y apoyaba las delanteras de la misma manera que un corredor humano haría. Tenía la cabeza inclinada hacia atrás y en su boca apenas abierta había colmillos afilados; mientras que los ojos tenían una expresión salvaje y fija.
Era demasiado rápido, apareciendo y desapareciendo en un momento; pero no lo suficiente para que no pudiera verlo claramente. No era un gato, perro, ardilla, zorro, mapache o cualquier animal que hubiese visto hasta entonces. He vivido en los bosques, así que sé qué clase de animales habitan esa zona. 
He visto referencias a estos animales en internet recientemente. Lo que no he visto reportado, es lo agresivos y salvajes que se ven; y sé que soy afortunado de haberlo visto. He visto reportes similares en Texas y Arkansas; así que tengo una mente abierta en la materia."

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