martes, 25 de septiembre de 2012

El Bogeyman.

 Conocido en Hispanoamérica como el Coco o el Cuco, y también llamado en inglés con otros nombres como Bogieman, Boogeyman o Boogieman; el Bogeyman tiene sus orígenes en una serie de historias y leyendas contadas por adultos para atemorizar a los niños e inducir una buena conducta en ellos.
No posee una apariencia 'común', y las descripciones de su aspecto y hábitos puede variar drásticamente; aunque en algunos casos no es descrito de ninguna forma física en concreto, y más bien es una encarnación misma del terror: siempre descrito como un ser que se lleva a los niños o se los come si se portan mal, claro, siempre dependiendo de un propósito o corrección del comportamiento (ej. niños desobedientes, que salen a la calle sin permiso o que no comen, entre otros).
Las historias sobre el Bogeyman también varían de acuerdo a la regió, y este ser puede ser masculino, femenino o simplemente asexual.
En algunas leyendas, en particular en los Estados Unidos; el Bogeyman araña la ventana para aterrorizar a los niños que duermen dentro; mientras que en otras aparece heraldado por un grueso manto de niebla verde. En otros lugares, se oculta bajo la cama o en el clóset, y le hace cosquillas a los niños o les jala los pies. También se dice que su mero toque ocasiona el crecimiento de verrugas.

El Hombre del Costal.
Una de las variaciones más comunes del Bogeyman es un hombre con un costal en su espalda que se lleva a los niños malos, y en los países hispanoparlantes de América se le conoce como "el Hombre del Costal", "el Hombre del Saco", "el Viejo del Costal" y en Portugués "Homem do Saco" (que significa lo mismo que las frases anteriores).
En España, se le describe como un hombre malvado, imposiblemente feo y delgado que se come a los niños groseros que se lleva. En Brasil, como un vagabundo que lleva un gran costal en la espalda y que se lleva a los niños desobedientes para luego venderlos. En Chile y otras áreas de Sudamérica es "El Viejo del Saco", que vaga por los barrios todos los días durante la hora de la cena. Y a pesar de sus características, los niños no lo consideran un ser mítico o fantástico; si no que aparece en el imaginario colectivo como un demente asesino psicópata que de alguna forma es aceptado por una sociedad que le permite tomar a un niño que le ha sido entregado por sus padres o que tiene el derecho de capturar a cualquier menor que no esté en casa al anochecer. En Honduras y México también se le conoce como "El Roba Chicos".
Otras de estas leyendas aparecen en regiones como Armenia, Georgia, Bulgaria (donde tiene el nombre de Torbalan); donde aparece como un familiar de la mítica Babayaga; mientras que en Hungría es conocido como Zsákos ember, que significa "persona con saco".
En Turquía se le llama Ocü. En la República Checa, Eslovaquia, Silesia y Polonia aparece como el Bubak o el Hastrman (Espantapájaros); que a diferencia de sus otros congéneres en varias partes del mundo, también roba adultos, atrayéndolos al ocultarse en las orillas de los ríos y hacer sonidos que imitan a un bebé perdido. Se cree que crea ropas durante la luna llena a partir de las almas que roba, y que anda en un carruaje jalado por gatos. En Rusia, Ucrania y Belarús existe el Buka, Babay o Babayka; que es usado para mantener a los niños en la cama.
A los pequeños se les dice que Babay es un hombre viejo con un costal, o un monstruo que se oculta bajo la cama y se los llevará si se portan mal.
En los Países Bajos existe Zwarte Piet ("Pete el Negro"), un sirviente de Sinterklaas que entrega bolsas de regalos el 5 de diciembre y se lleva a los niños malos. En algunas historias, el Zwarte Piet es un niño secuestrado que eventualmente crece para volverse una nueva generación de Zwarte Piets.
En Haití existe el Tonton Macoute, un gigante que funciona como contraparte del Padre Navidad (de hecho, durante la dictadura de Papa Doc Duvalier, a la policía secreta de Haití se le otorgaba el nombre de "Tontons Macoutes", por su hábito de hacer que la gente desapareciera).
En la India se le llama Bori Baba "Padre Saco", que se lleva a los niños en costales.

Babau.
En el Mediterrano oriental, los niños que no se comportan son víctimas del "Babau" (o "baubau", "baobao" o "bavbav"). En Italia y Rumania se le conoce como L'uomo Nero (Rumano: Omul Negru) o "Hombre Negro"; y se le muestra como un hombre de gran altura que porta un pesado abrigo negro con una capucha del mismo color que oscurece su rostro. A veces, los padres tocan bajo la mesa para pretender que alguien llama a la puerta y dicen "Aquí viene l'uomo nero, seguro sabe que aquí hay un niño que no quiere comerse la sopa". Y no se cree que lastima o devora a los niños, si no que se los lleva a un lugar misterioso y aterrador.
En Egipto se le conoce como "al-Bu'bu", una criatura nocturna que viste de negro y aterroriza a los niños que se portan mal.

Butzemann.
En los países germanos, al Bogeyman se le llama Butzemann, Busseman, Buhman o Boemand. En Alemania se le conoce como "Buhmann" y en Dinamarca es el Bussemanden o "Bohmanden". Se oculta bajo la cama y agarra a los niños que no duermen.
En Noruega se le conoce como Busemannen y aparece como un ser vestido totalmente de negro, con afiladas garras y colmillos que se oculta bajo la cama o en el clóset; captura niños que no quieren dormir y los encierra en su sótano durante un periodo de tiempo. "Butzemann" es también un nombre dado a los espantapájaros en áreas colonizadas por gente alemana o suiza durante el siglo XVIII. A su contraparte femenina se le llama "Butzefrau".
También en Alemania aparece otra figura ominosa llamada Ser Schwarzemann (Hombre Negro). "Schwarze no hace referencia al color de su piel, si no al hábito de ocultarse en lugares carentes de luz como los clósets, bajo la cama o en los bosques al anochecer.

Dokebi, Namahage y los Monstruos de Asia.
En los países del lejano oriente también existe una rica tradición oral respecto a estos seres. Por ejemplo, en Corea existe el Dokebi de la provincia Gyungsang; un ser que se lleva a los niños inquietos; y tiene su origen en una vieja leyenda que narra que una mujer intentaba calmar a su hijo diciéndole "Aquí viene un tigre que te comerá. Y lo dejaré entrar si no te callas". Accidentalmente, fue escuchada por un tigre que pasaba por ahí y que decidió esperar a una comida gratis. En lugar de abrir la puerta de la casa (para decepción del tigre), la mujer le ofreció al niño un caqui seco diciéndole, "aquí está un kotgahm" (Dokebi deriba de Kokemi, que a su vez tiene su origen en la palabra Kotgahm, "caqui seco"); y al no escuchar al niño llorando, el tigre que desconocía que era un Kotgahm; escapó pensando "debe ser un monstruo poderoso contra el que no tengo oportunidad" (siendo que el tigre es la criatura más poderosa y aterradora para los coreanos).
También hay otra variación llamada Younggam, en el cual un viejo carga un saco de tela en el cual pone a los niños que secuestra. En otras regiones, este papel es desempeñado por una mujer llamada "Mangtae Halmum".
En Myanmar los niños son amenazados con el Pashu Gaung Phyat, que significa "Cazador de Cabezas Malayo"; ya que algunos grupos étnicos del este de Malasia eran notorios cazadores de cabezas. En Nepal existen el "hau-guji" y el Gurumapa; seres similares a simios que se supone disfrutan devorando niños, e incluso tienen dedicados templos a ellos en Katmandu.
En Japón existen los Namahage, que son demonios que le avisan a los niños que no deben ser perezosos o llorones durante el Namahage Sedo Matsuri "O Festival de la Máscara del Demonio", donde los aldeanos portan máscaras demoniacas y pretenden ser estos espíritus.
En China se encuentra Ou-wu, descrita como una bruja o mujer espeluznante que secuestra niños malos.

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